He querido encontrar algo. Por ahí lo he visto, aunque, mejor lo dejo para no dañarlo.
La diferencia entre lo que se quiere tener y lo que se puede, es, a veces, bastante grande. Buscamos y buscamos, hasta que encontramos algo, con lo que nos conformamos aunque no es lo que queremos, luego como no estamos conformes, lo dejamos, para al final darnos cuenta de que lo que dejamos es lo que queremos.
La cosa se complica cuando no sabemos que es lo que queremos, como yo. Me pasa que un día estoy feliz con lo que me rodea, me siento afortunada. Al día siguiente comparo mi vida con la de alguien mas y termino detestando la mía y, con tristeza, dándome cuenta de que alguna vez tuve lo que esa persona, que ahora me hace odiar lo que tengo, tiene lo que yo tuve y un día deje.
No se, no entiendo, no proceso. Me siento, me acuesto, río, lloro, camino, corro, nado, lastima que no vuelo. Un día quiero encontrarme al amante perfecto, del que no me enamore y que no se enamore de mi, que no me llame, que no me busque, que solo quiera hacerme gritar de placer. Al día siguiente una amiga me cuenta de lo lindo que es su novio, entonces, sueño con encontrar al hombre maravilla, el que lleva flores, sigue todos los caprichos, el que siempre tiene la palabra indicada, el que amaría hacerme feliz porque esa seria su felicidad; si, algo mítico.
Nada esta claro en mi cabeza, se lo que quiero hacer, pero no tengo ganas de hacerlo.
A propósito, amo los días de sol, pero odio caminar bajo el sol del medio día, me gusta correr bajo la lluvia, pero no me gustan los días lluviosos. Mi vida entera he intentado complacer a los demás, pero es mi debilidad llevar la contraria.
Cierro los ojos, respiro profundo, me toco la cara, intento visualizar mi vida en unos 5 años, y ni se imaginan que veo: NADA. Mi pasado es un vació, mi presente una perdida de tiempo y mi futuro otro vació. Así que, ¿qué viene siendo mi vida?, ¿un agujero negro?...
Negro, blanco, morado, a veces verde, pero, un agujero es. Es mi agujero.
LIBERTAD no se limita al lugar donde se encuentre estacionado mi cuerpo.
8.5.11
3.5.11
Lejos de la ciudad
Nuestro mayor enemigo es el deseo.
Cuando, por fin, me alcances, rompe el vaso en mi espalda para saber cuanto me deseas, para revivir la pasión.
Deléitate rasguñando mis miedos así quedara libre el olor a licor de mi ego.
Y si temes besarme, solo recuerda que, mis labios desean ser recorridos por tu piel hasta adueñarse de, cada una de, tus extremidades.
Cuando el calor nos invada, préstame tu sudor para hacerme un abrigo.
Abre bien la boca que mis pezones quieren saborearte, robarte la cordura.
El olor de tu pasión se escapa para revolverse con mi alma, con mis ganas.
El reflejo en tus ojos me delata, deja ver mis oscuras intenciones.
Cada palabra que se te escapa, resbala por mi espalda buscando materializarse entre mis piernas.
Que tu afán no me prive de seducirte, hasta convertirte en un fiel cumplidor de mis deseos.
Quiero convertirme en el instante, en el lugar, en el motivo, en la soberbia, en tu lujuria.
Tu seras lo que quieras ser, lo que me haga sentir, lo que me haga ser.
El vacío de tus manos sera lleno en mi cuerpo.
El sonido de mi cabello te recuerda los sueños de noches húmedas.
Mi lengua seduciendo tu piel, tu piel corriendo hacia mi lengua.
La expresión de tus ojos se roba mi aliento, lo arranca, lo devora.
La oscuridad y el frío son tus cómplices; vendan mis ojos, hielan mis pechos y conducen mi cuerpo hacia el tuyo.
Con mis dedos acaricio tu alma, mientras mi alma la haces tuya.
Cuando, por fin, me alcances, rompe el vaso en mi espalda para saber cuanto me deseas, para revivir la pasión.
Deléitate rasguñando mis miedos así quedara libre el olor a licor de mi ego.
Y si temes besarme, solo recuerda que, mis labios desean ser recorridos por tu piel hasta adueñarse de, cada una de, tus extremidades.
Cuando el calor nos invada, préstame tu sudor para hacerme un abrigo.
Abre bien la boca que mis pezones quieren saborearte, robarte la cordura.
El olor de tu pasión se escapa para revolverse con mi alma, con mis ganas.
El reflejo en tus ojos me delata, deja ver mis oscuras intenciones.
Cada palabra que se te escapa, resbala por mi espalda buscando materializarse entre mis piernas.
Que tu afán no me prive de seducirte, hasta convertirte en un fiel cumplidor de mis deseos.
Quiero convertirme en el instante, en el lugar, en el motivo, en la soberbia, en tu lujuria.
Tu seras lo que quieras ser, lo que me haga sentir, lo que me haga ser.
El vacío de tus manos sera lleno en mi cuerpo.
El sonido de mi cabello te recuerda los sueños de noches húmedas.
Mi lengua seduciendo tu piel, tu piel corriendo hacia mi lengua.
La expresión de tus ojos se roba mi aliento, lo arranca, lo devora.
La oscuridad y el frío son tus cómplices; vendan mis ojos, hielan mis pechos y conducen mi cuerpo hacia el tuyo.
Con mis dedos acaricio tu alma, mientras mi alma la haces tuya.
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